Calobra

Año 2024

Categoría Obra Nueva

Localización Sant Quirze del Vallès

Cliente Privado 

Superficie 225 m2

Estado Finalizado

Una parcela rodeada de bosque y una casa que se extiende en horizontal.

El jardín como el corazón del hogar.

Para esta familia, su hogar era sinónimo de tener un espacio exterior donde compartir momentos, jugar y disfrutar de la naturaleza. Un jardín que se convierte en una extensión del hogar, ofreciendo libertad y conexión con el entorno.

Una sola planta, en diálogo continuo entre interior, exterior y entorno natural.

Naturaleza y arquitectura en equilibrio.

El proyecto se ubica en una parcela de gran dimensión rodeada de bosque al final de una calle. Por esta razón, la propuesta relaciona la nueva arquitectura con la flora y la fauna del emplazamiento, mimetizando al máximo con el entorno a través de un estilo de acabados mediterráneos. 

La vivienda se configura en una única planta para acentuar la horizontalidad, que contrasta con los accesos verticales y relaciona el interior con el exterior. Grandes aberturas vidriadas se enmarcan con una visera que protegerá del asoleo en verano y permitirá la entrada de sol en invierno y relaciona el salón con la zona del porche y la piscina.

La planta, el jardín y la orientación trabajan de forma conjunta.

Vaciados que ordenan y conectan.

Pequeños retranqueos en planta acaban por configurar el perímetro construido, que se maximiza gracias a estos vaciados estratégicos que aportan luz y acercan la naturaleza al interior. La distribución coloca las piezas húmedas menos concurridas al norte, en la orientación menos favorable, y las habitaciones y salas principales al sur.

Finalmente el jardín se extiende por el espacio restante con especies autóctonas de arbolado y abraza el acceso a la parcela, resuelto con un camino sinuoso que va subiendo lentamente, acompañado de una zona de aromáticas.