El primer paso: reordenar.
El proyecto parte de la necesidad de reconfigurar la distribución interior de la vivienda para adaptarla a un estilo de vida más contemporáneo, donde la amplitud, la luz natural y la funcionalidad sean protagonistas. Se buscaba una transformación que aporta mayor sensación de espacio, favorece la conexión entre las distintas estancias y optimiza cada rincón para mejorar su uso diario.