Cavalleria

Año 2024

Categoría Reforma residencial

Localización Sant Llorenç Savall

Cliente Privado 

Superficie 228 m2

Estado Finalizado

«Mi hogar es mi refugio, el lugar donde llegar después de un día ajetreado y abrirme una botella de vino», nos comentó el cliente de Cavalleria.

Una vida calmada.

Para este cliente, la vida de pueblo es sinónimo de hogar. Llegar a casa después de un día ajetreado, servirse una copa de vino y disfrutar de la calma es su manera de desconectar y sentirse en su refugio. La conexión con el entorno, el ritmo pausado y la calidez de los espacios son esenciales en su forma de habitar.

En el corazón histórico del pueblo.

El proyecto reforma una antigua casa en esquina de tres plantas y sótano en la plaza mayor del pueblo, al lado del río y la iglesia y en pleno casco urbano, para conformar una nueva vivienda y un local en planta baja.

Dos cuerpos organizan la vivienda: uno que recibe y otro que estructura el programa.

Volúmenes en diálogo.

Debido a su forma trapezoidal, la volumetría se organiza en dos; un cuerpo de entrada y otro de programa. En el primero un atrio a doble altura nos da la bienvenida y organiza el acceso vertical a la vivienda mientras que en el segundo los usos se estratifican y conviven en una misma arquitectura.

La vivienda se abre simultáneamente a la vida de la plaza y a la calma de la calle peatonal.

Doble frente urbano.

En su lado más corto, la vivienda se relaciona directamente con la plaza, mientras que la fachada más larga se abre a una pequeña calle peatonal, de carácter más tranquilo. Esto permite concentrar los servicios en la medianera con el vecino y liberar el resto de la planta para volcar el interior hacia el exterior. De este modo, la vivienda se abre tanto a la callejuela como a la vida de la plaza mediante dos nuevos balcones. 

La zona de día se sitúa en la primera planta, mientras que la segunda alberga los dormitorios. En el sótano, la bodega, y la planta a cota de calle se destina a un nuevo local comercial.

El patio como umbral entre la calle y la vida interior.

Del espacio público al doméstico.

El acceso se realiza a través de un patio que actúa como umbral entre la calle y el interior, anticipando la atmósfera tranquila que se respira en el resto de la vivienda. Las tres plantas se organizan de manera óptima, distribuyendo las estancias para garantizar funcionalidad, confort y una clara separación entre las zonas de día y de noche.