Una reforma exterior en Avenida del Tibidabo donde lo más importante era que... parezca invisible.
Marquesa.
Este proyecto se ubica en la zona alta de Barcelona, en una finca situada en la emblemática Avenida del Tibidabo, que cuenta con un antiguo palacete de los años treinta y un jardín histórico que lo rodea.
Actualizar sin alterar la continuidad arquitectónica del conjunto.
Intervenir de forma invisible.
La propuesta aborda una reforma exterior en Avenida del Tibidabo, centrada en la actualización de las zonas exteriores del recinto para adaptarlas a mejores condiciones de accesibilidad, mantenimiento y uso, siempre desde una intervención respetuosa con el patrimonio existente. Al tratarse de un entorno altamente protegido, todos los materiales que se incorporan sonidénticos a los preexistentes en fachadas y vallado exterior, conservando la cromática original de la piedra natural y el hierro, y garantizando la continuidad arquitectónica del conjunto.
Una intervención donde luz, vegetación y arquitectura se integran para que el conjunto siga siendo el mismo.
De la misma manera, tanto la nueva iluminación exterior como la propuesta paisajística se integran al máximo para minimizar el impacto visual de la intervención y asegurar que la percepción desde el espacio público permanezca inalterada. Se respetan los jardines originales y sus especies consolidadas, como los cipreses, que desempeñan un papel fundamental junto a los nuevos parterres de aromáticas, concebidos como una actuación paisajística discreta y coherente con el carácter histórico de la finca.