Diseñar con el sol: orientación, viseras y ventilación cruzada

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Cala Estudi

Una casa bien orientada gasta menos en climatización, es más agradable en cualquier estación y envejece mejor. Y lo más interesante es que casi todo lo que la hace funcionar se decide al principio del proyecto, sin coste añadido: dónde se coloca, hacia dónde se abre y cómo se protege.
Es lo que se conoce como diseño bioclimático. Suena técnico, pero en el fondo es sentido común aplicado con precisión. Estas son las herramientas que usamos.
1. Entender cómo se mueve el sol
Todo parte de una idea sencilla. En verano, el sol del mediodía está muy alto; en invierno, muy bajo. Y por la mañana y por la tarde, en cualquier estación, llega casi horizontal por el este y el oeste.
Esto hace que cada fachada se comporte de forma distinta. La sur recibe sol todo el año, pero es fácil de controlar. La este recibe el sol suave de la mañana. La oeste recibe el sol más duro, el de las tardes de verano, cuando la casa ya ha acumulado calor. Y la norte ofrece una luz estable, sin sol directo, ideal para trabajar.
Por eso la primera decisión de cualquier proyecto es qué estancias van hacia cada orientación.
2. La fachada sur y la visera
La fachada sur es la más agradecida: en invierno deja entrar el sol bajo, que calienta la casa de forma gratuita, y en verano el sol alto se puede frenar con un elemento muy sencillo, un voladizo o una visera bien dimensionada.
En Calobra, en Sant Quirze del Vallès, entender la orientación llevó a proteger las grandes aberturas con una visera que frena el sol de verano y deja entrar el de invierno. Es un único elemento que trabaja solo, sin mecanismos, todos los días del año.
En Gonone, en Lliçà d'Amunt, la apertura de la parcela hacia el sur, donde está el bosque, acabó ordenando toda la casa: la vida diaria se vuelca hacia allí.
3. Este y oeste: lamas, persianas y celosías
El sol de la mañana y el de la tarde llegan bajos, casi horizontales. Una visera no sirve contra ellos, porque el sol pasa por debajo. Aquí funcionan los elementos verticales: lamas, persianas correderas o celosías que se interponen entre el sol y el vidrio.
En Escaletes, en Sant Pol de Mar, las fachadas sur y oeste se abren al jardín con grandes superficies acristaladas, y unas persianas correderas de madera filtran la luz y permiten ventilar la casa sin renunciar a la privacidad. Cuando hace falta, se cierran; cuando no, desaparecen.
En Teulera, en Bellaterra, la nueva planta se reviste con grandes lamas verticales que filtran la luz y aportan privacidad a los dormitorios. La protección solar se convierte así en el rasgo que define la imagen de la casa.
4. Ventilación cruzada
La forma más barata de refrescar una casa es dejar que el aire la atraviese. Para eso hace falta que las estancias tengan aberturas en fachadas opuestas, o al menos en fachadas distintas, de manera que el aire entre por un lado y salga por el otro.
Se decide en la distribución. Una casa con estancias pasantes, sin pasillos que corten el recorrido del aire, se ventila en minutos. Una casa con las estancias volcadas a una sola fachada, en cambio, depende mucho más del aire acondicionado.
En casas de dos plantas se suma el efecto chimenea: el aire caliente sube y, si encuentra una salida en la parte alta, por ejemplo en una escalera o una claraboya practicable, arrastra aire fresco desde abajo. En noches de verano, es una forma muy eficaz de enfriar la casa.
5. Materiales que guardan el fresco y el calor
Los materiales con mucha masa, como la piedra, el ladrillo o el hormigón, tardan en calentarse y en enfriarse. Bien combinados con el aislamiento y la ventilación, suavizan las diferencias de temperatura entre el día y la noche: absorben el calor de la tarde y lo liberan cuando refresca.
El color también cuenta. Las superficies claras reflejan más radiación y se calientan menos, algo que la arquitectura mediterránea ha sabido desde siempre.
6. La vegetación también protege
Un árbol de hoja caduca bien situado es la protección solar perfecta: en verano da sombra y en invierno pierde las hojas y deja pasar el sol. Las pérgolas con vegetación funcionan igual en terrazas y porches.
En parcelas rodeadas de bosque, como muchas del Vallès, la vegetación existente es un recurso que conviene aprovechar desde el principio. Dónde están los árboles puede decidir dónde se sitúa la casa.
7. Conocer la parcela, no solo el plano
Todo lo anterior parte de algo que no aparece en ningún plano: cómo se comporta la parcela en cada momento. Dónde da el sol en agosto a las seis de la tarde, por dónde entra el viento o qué sombra proyecta el vecino en invierno son cosas que se entienden pisando el terreno.
En la costa, además, el mar suele coincidir con la orientación sur o sureste, y las vistas y el sol entran por el mismo sitio. Lo explicamos en construir una casa en el Maresme.
En resumen
Una casa que funciona con el sol no necesita tecnología sofisticada. Necesita estar bien orientada, protegerse de forma distinta en cada fachada, dejar pasar el aire y usar los materiales y la vegetación con inteligencia. Son decisiones que se toman al principio del proyecto y que se agradecen cada día durante toda la vida de la casa.
Si estás pensando en construir, trabajamos como arquitectos en el Vallès y podemos estudiar contigo cómo sacar el máximo partido de tu parcela. Escríbenos a despatx@calaestudi.com.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la mejor orientación para una casa?
En nuestro clima, la sur es la más favorable para las estancias principales: recibe sol en invierno y es fácil de proteger en verano con un voladizo. La oeste es la más difícil, porque recibe el sol bajo de las tardes de verano.
¿Cómo proteger una casa del sol de la tarde?
Con elementos verticales, como lamas, persianas correderas o celosías, porque el sol de la tarde llega bajo y pasa por debajo de las viseras horizontales. La vegetación también ayuda.
¿Qué es la ventilación cruzada?
Es la ventilación natural que se consigue cuando una estancia o una casa tiene aberturas en fachadas opuestas o distintas, de modo que el aire entra por un lado y sale por el otro. Se decide en la distribución del proyecto.
¿Qué es una visera o voladizo solar?
Es un elemento horizontal sobre una abertura que da sombra al vidrio cuando el sol está alto, en verano, y lo deja entrar cuando está bajo, en invierno. Funciona sobre todo en la fachada sur.
¿El diseño bioclimático encarece una casa?
La mayor parte no, porque consiste en decisiones de proyecto: dónde se sitúa la casa, hacia dónde se abre cada estancia y cómo se protege cada fachada. Tomadas al principio, reducen el consumo de climatización durante toda la vida de la casa.